martes, 20 de octubre de 2009

Junta de Historia: SOBRE EL PRETENDIDO CAMBIO DE HORAS DE CURSADA

Ante la información del cambio de las bandas horarias de cursada de horas impares a horas pares, la Junta Departamental de Historia manifiesta que este proyecto:
1)      Elimina dos horas diarias de clase por lo que agrega mayores trastornos a la organización de los estudios.
2)      Afecta especialmente a las últimas bandas horarias, las más demandadas por los estudiantes con limitaciones horarias por razones laborales.
3)      En el horario central obliga a una superposición de tipos de clases (teóricos, teórico-prácticos, prácticos, seminarios, idiomas) que dificulta el ordenamiento de los estudios y la posibilidad de cursar más de una materia especialmente a los estudiantes que trabajan.
4)      Reduce espacios para ejercer la actividad docente al eliminarse diez horas semanales y al reducir las bandas horarias centrales.
5)      No se sustenta en un informe que considere la cantidad de estudiantes por aula y no solo la mera ocupación de aulas, y tampoco las necesidades horarias de estudiantes y docentes.
6)      No fue lo suficientemente consultada y debatida con los distintos departamentos.
Considerando que la mayoría de las cátedras ya elevaron sus horarios sobre bandas impares, con lo que esto implica en planificación de actividades y otros compromisos, esta junta Departamental se pronuncia en contra de la modificación horaria pretendida, reclamando mantener el ordenamiento vigente de bandas impares.
Lunes 19 de octubre de 2009.
Declaración aprobada por unanimidad.

JUNTA DEPARTAMENTAL DE HISTORIA

lunes, 19 de octubre de 2009

Reducirían por decreto la posibilidad de estudiar en la Facultad de Filosofía y Letras


El tiempo no para…

Ante la falta de aulas, la gestión interpreta que sobran estudiantes
y pretende reducir la banda horaria para expulsar algunos cientos.
 
 
“¿Qué es el tiempo? Si no me lo preguntan, lo sé. Si me lo preguntan, no lo sé.”
(Respuesta de la Secretaria Académica Leonor Acuña
ante nuestra consulta por el cambio de banda horaria.)
 

La Secretaría Académica de la Facultad de Filosofía y Letras acaba de decidir pasar a bandas pares los horarios en la Facultad mediante un decreto del Decano. De tal manera que, a partir del cuatrimestre próximo (marzo de 2010), las clases se desarrollarían en las bandas horarias que van de 8 a 10, de 10 a 12, de 12 a 14, de 14 a 16, de 16 a 18, de 18 a 20 y de 20 a 22.

Las representaciones estudiantiles de las carreras abajo firmantes rechazamos firmemente esta decisión en base a las siguientes razones:

1. Pasar del horario que va de 7 a 23 a un horario que vaya de 8 a 22 elimina dos horas diarias de cursada (diez horas semanales, cuarenta horas mensuales…).

2. No es cierto que el horario de 7 a 9 esté inutilizado, a menos que consideremos que el CBC forma parte de otra institución educativa. ¿No se trata exactamente del Ciclo Básico Común a todas las carreras?

3. Las seis horas más utilizadas por quienes trabajamos, las que van de 17 a 23, se reducirían a cuatro en el horario que va de 18 a 22. Lo cual aumentará la saturación de aulas y el hacinamiento.

4. El cambio decidido limitará aun más la elección de cursadas por parte de quienes salimos del trabajo a las 18.

5. La modificación de bandas pares no agrega ni una silla más a la precaria situación edilicia, de modo que las actuales bandas de 17 a 19 y de 19 a 21 bregarán por obtener aulas en la nueva banda de 18 a 20, que obviamente no podrá atender todas las demandas. Entendemos que ante la falta de aulas y de rentas para abrir nuevas comisiones la gestión ve que “sobran estudiantes” y no tiene mejor idea que establecer mecanismos de expulsión indirecta.

6. El cambio propuesto no considera la superposición que producirá en materias correspondientes a un mismo tramo de cada carrera. Por otro lado, dificulta a muchos estudiantes poder cumplir con la carga horaria obligatoria de materias de promoción directa.

7. Algunas carreras se manifestaron en contra de este cambio y no fueron tenidas en cuenta. En otras carreras la discusión recién comienza. Por ende resulta conveniente proseguir la discusión en las carreras antes de imponer por la fuerza medidas de ajuste encubierto.

8. La medida se toma cuando ya la mayoría de las materias envió sus propuestas de horarios y los docentes planificaron sus actividades, resultando esta actitud de la gestión una falta de respeto a los estudiantes, al personal docente y al personal no docente.

Si muchos trabajadores queremos estudiar hay que abrir más comisiones, no achicar horarios para obstaculizar nuestra formación. Rechazamos este cambio de horarios porque excluye a quienes, después de trabajar, queremos estudiar y que incluso, con las bandas horarias actuales, no encontramos muchas opciones de concurrir a teóricos a las 19 hs o a las 21 hs dado que en muchas materias directamente se dictan a la mañana o por la tarde temprano. Y sugerimos a los miembros del Claustro de Profesores que dicten sus teóricos también en la banda de 21 a 23 y que utilicen los días viernes (aunque tengan que sacrificar un par de largos fines de semana).

También reclamamos que se retome el diálogo con las representaciones estudiantiles que fue cerrado unilateralmente por la Secretaria Académica y que las autoridades centren sus esfuerzos en otras cuestiones urgentes como acelerar el trámite de título, defender la incumbencia de los títulos de las distintas carreras, poner el cuerpo al reclamo de salarios para los docentes ad honorem, extender el horario de Biblioteca y del Departamento de Alumnos con el correspondiente pago de horas extras del personal y concretar la construcción de nuevas aulas en el estacionamiento del fondo, entre otras cosas.  

Lunes 19 de octubre de 2009.


Geoide en Revolución (mayoría estudiantil en Geografía)
Pasajeros de Edición (mayoría estudiantil en Edición)
Inédito Viable (mayoría estudiantil en Educación)
La Mariátegui (mayoría estudiantil en Historia)
Caracol Insurgente en La Juntada (mayoría estudiantil en Antropología)
La Juntada en Letras (minoría estudiantil en Letras)
Revocables… (minoría estudiantil en Filosofía)

martes, 1 de septiembre de 2009

Primera reunión: Jornadas de discusión para la reforma del plan de estudios: 7 de octubre | 18 a 21 hs | aula 108

Quienes formamos parte de la carrera de historia, somos conscientes que nuestro plan de estudios necesita una urgente reforma. Por eso mismo, en el marco de la movilización de estudiantes, graduados y docentes, la última asamblea interclaustro del cuatrimestre pasado votó un programa de revindicaciones entre las que se mandataba a los consejeros de la junta a impulsar desde la misma todos los espacios posibles de discusión sobre el plan de estudios, en pos de avanzar colectivamente en su reforma.

En este sentido, la Junta de la Carrera convoca para este 7 de octubre a la primera reunión disparadora de las comisiones de discusión que, pretendemos sean un primer paso hacia un proceso de masificación de las discusiones, avance efectivo en la reforma del plan y en todas las históricas revindicaciones que atraviesan hace años nuestra carrera.

Estas primeras reuniones tienen el objetivo de diagnosticar sobre el estado actual de la carrera en torno a cierta cantidad de ejes problemáticos (léase: docencia, investigación, materias, seminarios, etc.). Entendemos que reformar el plan de estudios es un camino largo, pero creemos imprescindible que todos los que conformamos la carrera participemos y nos comprometamos en este proceso de discusión que se inicia, teniendo siempre presente la vital importancia que revestirán las futuras y anheladas reformas que logremos llevar adelante, las cuales nos tocarán directamente a todos como estudiantes y futuros docentes y/o investigadores.


Por todo esto, te invitamos a sumarte a esta primera reunión de discusión sobre la reforma del plan de estudios el día 7 de octubre de 18 a 21 hs. en el aula 108


Que no te la cuenten!

jueves, 27 de agosto de 2009

Los representantes estudiantiles por carrera llamamos a movilizarnos al Consejo Directivo este martes 1º de septiembre a las 13:00 hs.

El pasado martes 25 de agosto sesionó la Comisión de Hacienda en la cual se trató la asignación de partida presupuestaria para los viajes de formación académica que se realizarán en este segundo cuatrimestre del 2009. En presencia de una numerosa cantidad de estudiantes movilizados para conseguir un justo financiamiento, la gestión de nuestra facultad propuso subvencionar el 50% del costo total de los viajes pero sin incluir el viaje al Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Historia que este año se llevará a cabo en La Paz, Bolivia (al cual viajarán alrededor de 60 compañeros-as). El argumento esgrimido por la gestión (que luego no resultó tal) consistiría en la imposibilidad por parte de la facultad de subvencionar viajes internacionales ya que estos, supuestamente, deben serlo a través del rectorado. Sin embargo, los estudiantes recordaron antecedentes de viajes subvencionados al Uruguay y para colmo la misma gestión expresó que en realidad la reglamentación respecto de los viajes internacionales recae en el rectorado pero únicamente en lo que corresponde al claustro de profesores, ante lo cual la decisión de la gestión de no incluir en la lista el viaje a Bolivia pasó de ser “reglamentaria” a desnudarse como una mera decisión política.


Finalmente se emitieron dos dictámenes para ser presentados el martes que viene, en la próxima sesión de Consejo Directivo: el ya mencionado de la gestión (firmado por Llomovate y con la aprobación de la secretaria de hacienda) y otro por el claustro de estudiantes y graduados que propone el financiamiento del 50 % del total de los viajes, es decir, incluyendo el Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Historia en Bolivia.


Desde la representación por el claustro estudiantil de diferentes carreras de nuestra facultad convocamos a movilizarnos a todos-as los-as estudiantes a la sesión de Consejo Directivo que se efectuará este martes 1 de septiembre a partir de las 13:00 hs en el segundo piso de Filo. Creemos en la necesidad de convocarnos colectivamente en esta sesión de Consejo ya que consideramos fundamental que la facultad asigne presupuesto para la totalidad de los viajes académicos de carácter formativo como son los encuentros de estudiantes, jornadas o congresos de las distintas carreras, que permiten además forjar lazos sociales e intercambiar experiencias con compañeros y compañeras de todo el país e incluso el continente.


En este escenario, la proximidad de algunos de los viajes programados (Letras, Geografía y Filosofía) exige una definición pronta, concreta y satisfactoria por parte de las autoridades gubernativas de la facultad, la cual, desde nuestra perspectiva debe dejar sin efecto el intento de no financiar el Congreso Latinoamericano de Estudiantes de Historia. Si bien en los últimos años la facultad viene asignando presupuesto para nuestros viajes, no es menos cierto que lo ha hecho a partir de la presión ejercida por la movilización y el reclamo activo y concreto de los estudiantes. El martes pasado en Hacienda nos movilizamos una cantidad importante de estudiantes, pero este martes 1 de septiembre en Consejo Directivo tenemos que ser muchos más si queremos que se efectivice nuestro reclamo. Vamos por el financiamiento de la totalidad de los viajes. Vamos por lo nuestro para todos y para todas.


ACORDATE: MARTES 1º DE SEPTIEMBE A PARTIR DE LAS 13:00 HS EN EL CONSEJO DIRECTIVO, SEGUNDO PISO DE LA FACULTAD

Geoide en Revolución (mayoría estudiantil en Geografía)


Pasajeros de Edición (mayoría estudiantil en Edición)


Inédito Viable (mayoría estudiantil en Educación)


La Mariátegui (mayoría estudiantil en Historia)


Caracol Insurgente en La Juntada (mayoría estudiantil en Antropología)


La Juntada en Letras (minoría estudiantil en Letras)


Revocables... (minoría estudiantil en Filosofía)

jueves, 6 de agosto de 2009

Boletín de La Juntada en Historia - Agosto 2009

¿En qué anda Historia?

Cualquiera que se ponga un rato a pensar sobre la carrera, tardará poco en darse cuenta que la investigación no es un aspecto al que se le dé mayor importancia, ni en la cursada ni en las materias. Pensará, entonces, que la carrera de Historia en la UBA está orientada hacia la docencia… hasta que cursa las didácticas. En ese momento, caerá en la cuenta de que nuestra carrera no es más que un cúmulo de materias en el que vamos aprobando cursos donde la tendencia político-historiográfica a la que adscribe cada cátedra se desdibuja, haciéndose pasar por neutral, en la medida en que no se nos ofrece un marco teórico adecuado que permita desarmar las pretensiones universalistas de ciertas visiones monolíticas de la historia.

Claro que, detrás de la fachada de la neutralidad, se esconde siempre un posicionamiento. No existe una historia neutral (y por lo tanto un historiador neutral): tanto la investigación como la producción de conocimiento implican una toma de posición. No todos los historiadores y docentes que leemos y/o escuchamos asumen públicamente aquella causa por la que militan. Quienes, por ejemplo, nos relatan la conquista en términos de “encuentro”, la formación de los Estado-Nación y la expansión y explotación capitalista casi como un proceso natural, carente de conflicto -aunque no lo digan- también están tomando postura.

A la ausencia de marco teórico, se le suma la falta casi escandalosa de herramientas que nos permitan investigar y producir conocimiento historiográfico nuevo (¿alguien vio alguna vez una fuente? Y no hablamos del coso que tira agua para arriba!!).

Otro punto de confusión generalizada radica en el rol social y la relación con el “afuera” que tiene nuestra carrera. Una disciplina como la historia no puede estar al servicio de la carrera misma y punto. Es decir, no debe encerrarse en las cuatro paredes de un aula y solamente salir de paseo a un congreso o unas jornadas. Si le agregamos a esto que en repetidas ocasiones la historia que se viene escribiendo adolece de todo tipo de mirada crítica, tenemos como resultado una disciplina endogámica y legitimadora, que abona a esta cultura académico-política elitista que desliga el saber del hacer.

Claramente, el propio perfil de sujeto “historiador” que la carrera construye implica determinadas concepciones de lo que es la Historia (en tanto ciencia social), del para qué y del para quién de la misma. Si por una de esas cosas de la vida, al entrar a la carrera uno pretendía vincular la investigación histórica con la construcción diaria de una realidad mejor, es muy probable que día a día se decepcione un poco más de la academia: si hay algo de lo que carece casi completamente el plan de estudios de la carrera de historia es de vocación de compromiso con la sociedad a la que hace referencia, o sea, con los actores que cotidianamente la construyen.
En fin, a veces tenemos la extraña sensación de estar condenados a cortar y pegar una y otra vez las mismas cosas que ya se dijeron y a restringir, paralelamente, estos estériles debates a un grupo cada vez mas reducido de entendidos en el tema, como si hacer historia implicara necesariamente que el resto del mundo no pueda entender de qué carajo estás hablando.
Pero el ejemplo más sobresaliente de todo esto se observa en la estructura que adquieren las cátedras. Si uno desea comenzar un trabajo serio al interior de una se encuentra con que no se sabe bien cómo lograrlo. Sabemos que “las puertas están abiertas”, pero no sabemos cómo, cuándo y dónde golpearlas. Y peor aún, menos sabemos lo que nos espera (probablemente traducir textos, ser un che-pibe durante un tiempo, y rezar para que alguna vez el Sr. Feudal-Jefe de cátedra que te dirige se decida a “apadrinarte” para que te presentes a una beca o concurso. Y el problema reside en que no podemos esperar a que una adscripción sea la que nos permita aprender a investigar, a dar un práctico, a buscar fuentes y a especializarnos. Aunque hay cátedras (que son las menos, claro) donde efectivamente existe una política interesante en este sentido, debe ser la carrera la que nos brinde esas herramientas a todos, y no a unos pocos que supieron golpear la puerta adecuada en el momento indicado.

Todo esto se cristaliza en una forma antidemocrática de construcción y (re)producción del conocimiento. El conocimiento se construye (en el mejor de los casos), o meramente se transmite, desde la cúspide de la cátedra hacia abajo, dejando relegados o por fuera de la discusión de los programas y contenidos a los ayudantes-docentes de prácticos. En el último de los escalafones, claro, los estudiantes, una suerte de vasija vacía donde se vuelca un conocimiento ya discutido y masticado, bajo la forma sólida de ladrillos y más ladrillos de apuntes. Se trata de una concepción del saber unilateral y exclusivamente academicista.

Es por todo esto que creemos que hay que avanzar en una reforma del plan de estudios y en la democratización de la carrera (de su co-gobierno y de la producción del conocimiento) que haga lugar a estas cuestiones que, creemos, no pueden seguir siendo hegemónicas en la carrera.
Desde LA JUNTADA pensamos que es necesario darnos todos (vos, yo, el compañero del banco de al lado, el docente) la seria tarea de comprometernos con la carrera que hemos elegido y asumir el ejercicio de reflexionar y debatir, participar, organizarnos y movilizarnos para darle un nuevo curso a esta carrera.

¿De qué estamos hablando cuando hablamos de Junta de Carrera?

La Junta Departamental es el órgano tripartito de gobierno para la carrera. Está compuesta por 4 profesores, 3 graduados y 3 estudiantes, y cada claustro elige a sus representantes. En el caso de estudiantes, dicha elección se da cada 2 años. Este co-gobierno, posee, a pesar de contener a todos los claustros, un carácter bastante antidemocrático debido a que el reglamento de la Junta afirma que sólo pueden votar y ser elegidos por el claustro de profesores aquellos que sean titulares, asociados o adjuntos concursados, una “especie” extinta hoy en la Universidad de Buenos Aires, ya que hay una carencia casi total de concursos y muchas veces, cuando los hay, resultan instancias poco transparentes (basadas más en los contactos y afinidades político-académicas que en el mérito). Por lo tanto una gran cantidad de docentes (la mayoría de los que nos dan clases día a día en las aulas, muchos sin cobrar nada) quedan excluidos de la participación en el claustro de profesores y deben hacerlo en el de graduados, sin importar que dicten clase todos los días o sean individuos totalmente desvinculados de la UBA: ambos tienen el mismo voto en el mismo claustro.

Algunas de las funciones de la Junta son: aprobación de cátedras, programas de materias, planificación de actividades institucionales, revisión del plan de estudios, realización de concursos, organización de jornadas y congresos, etcétera. Sin embargo, las decisiones de este órgano no son resolutivas sino que están sujetas a la aprobación del Consejo Directivo, órgano aún más antidemocrático, dado que se acentúa la disparidad en la representación de los claustros.
Bajo esta estructura existe una importante concentración de poder en la carrera, que va de la mano de la monopolización de las instancias de (re)producción del conocimiento (cátedras, publicaciones, programas, becas, institutos de investigación) por un reducto minoritario de “profesores”, conocidos comúnmente como “los modernos”, quienes han hegemonizado ideológicamente la carrera durante años y construido “feudos” en la facultad, manejándola a su antojo a pesar de no representar hoy en día a nadie más que a si mismos y sus intereses elitistas. Se oponen a las modificaciones que hace años se vienen impulsando en torno a los mecanismos de cogobierno, la reforma del plan de estudios, cátedras paralelas, etc. Son quienes han hecho un culto de la “profesionalización” de la disciplina, predicando en pos de la “desideologización” de nuestra carrera (es decir, separar la tarea intelectual de las demandas políticas), desacreditando otras visiones y, por lo tanto, esquivando la discusión y el debate de ideas, instancias imprescindibles para que podamos problematizar los contenidos en lugar de consumirlos pasivamente.

¿Qué hay de nuevo, Viejo?

Pero bueno, comienza un nuevo cuatrimestre y la carrera de Historia muestra algunas novedades. Este año, ante un escenario en que los ‘modernos’ quedaron sólo con cuatro consejeros – mayoría de profesores y minoría de graduados- existió la posibilidad de dar quórum y permitir que la Junta vuelva a sesionar.

Gracias a la gran participación estudiantil en el primer cuatrimestre, los estudiantes, docentes y graduados de historia votamos un programa en asamblea. Éste contiene una enorme cantidad de reivindicaciones y líneas de acción para transformar la carrera. Entre otras cosas, incluye los primeros pasos para desandar el camino de la tan mentada reforma del plan de estudios (tiene más años que muchos de los estudiantes de la carrera) y de la democratización de los estamentales y anacrónicos órganos de co-gobierno. Bajo este programa, se eligió un director de la carrera -también en asamblea- quien junto con los consejeros estudiantiles y la mayoría del claustro de graduados, quedaron sometidos al mandato asambleario.

Desde La Juntada pudimos profundizar nuestra posición respecto de las potencialidades de participar en un espacio institucional, en este caso una junta de carrera, en tanto ámbito factible de intervención para avanzar en la consecución de las reivindicaciones de los estudiantes y, sobre todo, como un motor de movilización estudiantil. Por esta razón, pensamos que la elección de un director de carrera comprometido a reconocer e impulsar desde la junta el programa de historia puede funcionar, este contexto, como un elemento dinamizador del proceso.

Creemos que esto es un avance político para quienes venimos luchando por transformar la carrera. Pero para que el proceso abierto siga vivo, depende de que todos nos comprometamos y fomentemos la discusión, el debate y la participación al interior de la carrera. Muy fácil es acusar con el dedo si tal asamblea o espacio es poco concurrido, cuando la apuesta es hacia ese lado. Lamentablemente muchos compañeros se dedican a juzgar experiencias políticas sin siquiera darse cuenta de lo poco que pueden genuinamente generar ellos mismos. Más allá de esto, que no dejan de ser opiniones marginales, y para que el programa no se transforme en una consigna más, para sacarlo del papel, Nuestra apuesta es a la participación, al debate y a la lucha. Se viene un cuatrimestre plagado de espacios para debatir y construir entre todos una nueva Historia.

SUMATE!

Que no te la cuenten!

(Recuadros aparte…)
Tras un final de cuatrimestre bastante inusual por la gripe chancha, hubo inconvenientes en la cursada de Historia Contemporánea, en la que tozudamente se insistió en tomar el 2º parcial de manera presencial a toda costa. El mismo fue el día 3/8, con carácter “optativo” (pero se agregaron cosas para el final). A raíz de esto, un grupo de la cursada se esta organizando para denunciar y enfrentar este tipo de arbitrariedades. Más que nunca, es necesario organizarse y participar para llevar adelante nuestras reivindicaciones.

ATENTI!!
En breve se debería convocar una asamblea estudiantil de la carrera como a las comisiones votadas (plan de estudios y democratización)