jueves, 7 de abril de 2011

Basta de rosca!!! asamblea ya!!!

Una rosca de pascua (no muy santa) rueda por Historia

…Hemos estado guardando un silencio
bastante parecido a la estupidez…

Proclama libertadora boliviana, 1825.
 
 

En estos días, mientras todas las carreras se organizan para llevar sus propuestas de democratización a las juntas departamentales a raíz de las elecciones de directores, ha trascendido que una camarilla se ha llevado puesto el laburo dedos años del director y la secretaria académica de nuestra carrera, a espaldas de los estudiantes y “olvidándose” de la asamblea de historia.  ¿Cómo es esto? Simple. La Mariátegui (mayoría estudiantil en junta) y sus aliados graduados han decidido al interior de sus espacios que el actual director (Rodríguez Otero) y la secretaria académica (Beatriz Valinoti)-también parte de la misma rosca- no pueden ni deben continuar al frente del departamento de Historia. Los mismos que hace dos años atrás llevaron a la asamblea a Otero para conformar un programa y elegirlo director, ahora deciden a espaldas de todos los estudiantes que no quieren renovar a Valinoti en su cargo, y por ende el director no se postularía para un segundo mandato. El problema, más allá del balance que podamos hacer sobre la gestión del director, es que no fue la asamblea de historia la que le baja el pulgar al director y la secretaria, sino la camarillade Charadía y graduados que utiliza a la asamblea para legitimar las decisiones que su espacio político toma.

Un balance del proceso del 2009 hasta hoy. 

Desde La Juntada en Historia, hacemos una evaluación  positiva (aunque no acrítica) del desempeño del departamento durante este último tiempo. Es cierto que hay muchas cuestiones pendientes, plasmadas incluso en el programa, que no se pudieron materializar aún. Por ejemplo, el tema de la democratización de la junta es algo fundamental que debemos impulsar a fondo, con un aumento en la representación estudiantil, y con el claustro único docente. Entendemos que para conquistar estos logros necesitamos construir una mayor correlación de fuerzas, lo cual no se consigue simplemente con un programa, sino militando para generar ese movimiento. Pese a estos pendientes, al mismo tiempo hay varios elementos que debemos resaltar. En primer lugar, el respeto que tuvo la junta por los ad-honorem rentando una gran cantidad de ellos, priorizando siempre el listado a la hora de asignar rentas, siendo el Departamento de Historia el que más ad-honorem rentó el año pasado. En segundo lugar destacamos el interés que tuvo la dirección de la carrera (no así las representaciones estudiantiles) por impulsar la reforma del plan de estudios. También hay que rescatar el enorme y prolijo trabajo de la secretaria académica para ordenar y pasar el limpio todas las cuestiones académico-administrativas del departamento, presentando siempre todos los pedidos al consejo Directivo en tiempo y forma, a la par que se la pudo ver con Otero, junto a nosotros, siempre defendiendo a la carrera de los ataques de los modernos o el trincherismo en el Consejo Directivo. Por último, el de historia fue el único director que se solidarizó con la toma del año pasado y el estudiantazo, además de haber apoyado siempre con las luchas de los estudiantes, como es el caso de la comisión por el presupuesto.

A pesar de todo esto, creemos que el desempeño de Otero no es el punto central del problema para nosotros. Por un lado,  queremos demostrar que no es en base a hechos concretos vinculados con cuanto se avanzó en transformar la carrera de acuerdo a lo que discutimos en el 2009 que La Mariátegui y sus graduados decidieron poner fin a su mandato, sin consultar a nadie y a espaldas de todos los compañeros de la carrera que hace dos años nos comprometimos a llevar adelante un mandato de base; poniendo en serio riesgo este proceso sólo por defender sus propios intereses.  Por otro creemos que el problema no se agota en la cuestión del director, si Otero o cualquier otro más o menos simpático es candidato, sino ver cómo re impulsamos un proceso político en la carrera en el cual hagamos un balance colectivo y discutamos una perspectiva común. Es absolutamente repudiable la actitudde este sector que cree estar facultado para disponer de este proceso como si fuese propio. La discusión sobre la elección del director y las tareas que este debiera asumir en pos de cambiar la carrera fue, es y será un asuntode todos, y todos debemos discutirlo en Asamblea. Esta fue la gran conquista que nos dimos en historia no solamente para transformar la carrera sino en pos de la democratización política de la Universidad. La verdadera causa del ofuscamiento con la dirección del departamento es la molestia que les provoca que haya respondido a las necesidades de gran parte de la carrera y no sólo al sector que lo propuso. Y por eso lo voltean, a espaldas de todos. Las excusas son inentendibles: lo acusan de no haber evitado que se promocionen a tres docentes de la carrera (HSG A), de hecho ¡¡nos pedían a nosotros que en consejo directivo no aprobemos dichas promociones!! Y todo porque no eran de su espacio político y beneficiaban a otros docentes. También van a decir que cajoneó concursos, que no avanzó con la democratización, como si todo esto fuera responsabilidad única del director y no de los que realmente gobiernan la carrera y mandan en la junta, como lo son los graduados y estudiantes por mayoría. Desde La Juntada siempre mantuvimos el criterio de promocionar a todos los docentes priorizando en primer lugar criterios académicos y gremiales, sin importar su filiación ideológica o política.  

HAGAMOS UNA ASAMBLEA YA!!!!

Mientras ya hay fecha de asamblea en todas las carreras, la nuestra no tiene. ¿Por qué sucede esto? Porque están buscando otro candidato a director, intentando inventar argumentos para que esto que te contamos pase inadvertido, pero no los tienen y no saben que hacer. Por todo lo antedicho, alertamos a quienes se sientan tentados o seducidos por esta camarilla a sentarse en la silla que dejará Otero, ya que lo harán de la mano de gente irresponsable, poco confiable, que prioriza su propia situación (acomodarse mejor en la carrera) que la situación general del departamento y la carrera. Y que les puede suceder lo mismo: cuando les dejas de responder, se pudre. Es que Otero también es responsable de esta situación por ser parte de la lista de graduados y por priorizar las peleas intestinas antes que los procesos colectivos y de base.

Desde lo discursivo dicen enfrentar a los modernos y al trincherismo, pero por intereses propios arriesgan el proceso de lucha que iniciamos en el 2005, al punto de servirle en bandeja la carrera a ellos, debilitando fuertemente a la asamblea que en el 2009 logró imponerles un programa y un director. En definitiva le estamos regalando el departamento a los modernos, y todo por el afán camarillesco de este grupo que pretende manejar la carrera a su antojo, o peor aún, abriendo la posibilidad de que nos quedemos de vuelta sin junta, hecho que haría que el trincherismo maneje la carrera a su gusto desde el consejo directivo.   

Por todo esto, repudiamos a la camarilla de Charadía y asociados. Lo hacemos público porque nos interesa democratizar, también, la información y que todos estemos al tanto de esta situación al momento de la discusión: así nos manejamos en las Juntas Departamentales en las que tenemos representación y en el Consejo Directivo, impulsando siempre espacios de discusión de base y colectivos, y no priorizando acuerdos o desacuerdos a puertas cerradas. Porque nos van a querer hacer creer que nada ha pasado, y simplemente se cambia un director por otro. Perfecto, cambiemos de director, eso no importa (siempre que este mandatado por asamblea, sirve), pero no nos comamos el verso de que “la casa está en orden” porque bien saben que no es así, y que se siguen manejando con métodos camarillescos dentro de la carrera.

Exigimos asamblea urgente para ver cómo continuar con los aspectos más progresivos del proceso que se inició en el 2005 y se reimpulsó en el 2009: discusión interclaustros, desde abajo, con un programa y director elegidos desde las bases. Retomemos el proceso asambleario, construyamos reuniones periódicas asamblearias y comisiones para debatir y trabajar los problemas de fondo de la carrera, reimpulsemos los debates de reforma del plan de estudios. Porque a las camarillas no se las combate con otras, se las destierra, terminando de plano con dichas prácticas políticas. No dejemos que una nueva se apodere de la carrera. Para democratizar las juntas es necesario construir desde las bases, e impedir que decidan por nosotros aquellos mismos que lo único que buscan es acomodarse mejor para llevar más rentas, cargos, designaciones y promociones para su propio feudo.

POR TODO ESTO LLAMAMOS A ASAMBLEA PARA EL
MARTES 12 DE ABRIL A LAS 19 HS.

VENITE, QUE NO TE LA CUENTEN!


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